8 de julio de 2018
De la situación, se hace responsable a los jefes que aún permanecen cumpliendo funciones en la fábrica y a quienes determinaron el cierre y desmantelamiento. También se requiere que la Justicia Federal les pida informes sobre esta situación, con el fin de que garanticen que no hay riesgo para las personas que pudieran establecerse en el lugar.
Uno de los camiones de Fabricaciones Militares sale de la fábrica FANAZUL con destino a Córdoba. En el interior va parte del equipamiento de la línea de producción de dinamita.
Por Marcial Luna
mluna@diarioeltiempo.com.ar
La situación en la que se encuentra la fábrica militar Azul es extremadamente peligrosa y puede producir una explosión, debido a que las cinco plantas productivas no han sido debidamente neutralizadas, como tampoco sus residuos.
Así lo aseguraron ayer trabajadores de la fábrica, en diálogo con este diario. Luego de más de setenta años ininterrumpidos de producción, esos residuos de la fabricación de diferentes productos perduran en diversos sectores del predio.
Ya en 2007 se registró una explosión, que no causó víctimas fatales, en tanto al año siguiente hubo un accidente que costó la vida a un operario (un caso que continúa investigándose penalmente, para determinar responsabilidades).
Operarios de la fábrica azuleña aseguraron ayer a El Tiempo que FANAZUL “no ha sido limpiada, como corresponde hacer”. El trabajo que demandaría ese proceso es de, al menos, dos años. Existe preocupación porque se prevé que en agosto quede totalmente desmantelada, aunque perdurarán los riesgos mencionados.
“Tanto [el interventor Luis] Riva como [director de Gestión de Personas, Fernando] Speranza están desesperados en que en agosto esto quede liquidado”, indicaron trabajadores de FANAZUL. “Lo que nosotros decimos que es eso no queda para nada ‘inertizado’. Tenemos la experiencia de cuando se cerró la planta de nitrocelulosa, en 1991, después de varios años, explotó sola en el 2007. Por suerte fue un fin de semana, así que no hubo víctimas”.
Responsabilidades
Los operarios estiman que, “en todo esto, hay gente responsable. Creemos que la justicia Federal le debe pedir a toda esta gente que quedó, por ejemplo al ex director Oscar Espinosa, que ahora quedó como asesor del director [Teniente coronel Taddeo], como también a Daniel Piris, que ha quedado como subdirector. Hoy son los encargados de entregar las cosas que tiene FANAZUL [y que se están transportando a Córdoba]. El que se encargó de limpiar la planta de TNT es José Losardo, que fue jefe y ahora es auxiliar de producción. También a él la justicia tendría que pedirle un informe sobre cómo ha quedado eso y que dé las garantías necesarias de que no hay riesgo. Del mismo modo, deberían asumir el compromiso judicialmente los responsables de la Intervención, Riva y Speranza. Si no, esto termina como el ARA San Juan, que ahora no encuentran al culpable”.
En cambio, si la justicia no actúa, ¿terminará siendo responsable el funcionario judicial ante la omisión?
Por otra parte, “entendemos que la justicia debe tomar cartas en el asunto. Desde el 28 de diciembre pasado la fábrica quedó a la deriva”. Sobre este punto, se radicó una denuncia por parte de los trabajadores.
Se trata de una presentación en la Justicia Federal que efectuaron los operarios, “cuando debieron hacerla los directivos, por los riesgos que implicaba dejar una fábrica de explosivos en esa situación”, se explicó a El Tiempo.
“Otro al que la Justicia debería pedirle un informe sobre el estado de situación es al actual jefe de seguridad, Osvaldo Giménez, cargo que antes tenía Piris”, apuntó un trabajador de FANAZUL, en tanto recordó: “Ya ocurrió un hecho fatal por no estar señalizado debidamente el sector de la planta de nitrocelulosa. Se fue cortando cañería sucia pero que no estaba señalizada, estaba confinada y explotó”. (Se trata del caso Begbeder, del cual nos ocuparemos oportunamente).
Se afirma que “ni siquiera han controlado los desagües, donde siempre algún residuo queda y eso es realmente muy peligroso. Además, algunas cañerías han quedado con ácido, porque se paró de un momento a otro y no se limpió nada. ‘Inertizar" significa que no quede ningún riesgo de explosión”.
Otro operario, a partir de las últimas medidas adoptadas por el interventor Riva, agregó que “esta fábrica no se limpia sacando una prensa y volteando la cartelería”.
“Esta no es una fábrica de galletitas. Es una fábrica de explosivos. Y se sabe que no se puede cerrar de un día para otro y no tomar más precauciones. Y quedan residuos, porque son cinco plantas productivas: la planta de nitroglicerina, la de dinamita, la de TNT, la de emulsiones y la de booster”, sostuvo otro operario entrevistado.
Gente y ¿no-gente?
“Speranza –se apuntó en otro tramo de la entrevista– nos dijo que ya cuando no estemos más nosotros, a partir de agosto es posible que ellos pongan a militares o a policías para ocupar y usar ese lugar, pero nosotros decimos: ‘son personas’, y van a andar por partes que no tienen ni idea, no saben por dónde tienen que andar, ni cómo”.
Trabajadores de la fábrica, con muchos años de experiencia, indicaron que “es imposible que en seis meses, cinco plantas productivas, luego de setenta años que vienen trabajando, queden limpias y sin riesgo alguno. Nosotros decimos que, por lo menos, alguien se debe hacer responsable de todo esto ante la Justicia: tanto Riva como Speranza y toda la gente que dejó en la fábrica”.
El desmantelamiento, en tanto, continúa. “Los que están desarmando son gente que ha venido de Córdoba. No tienen ni idea. Aún no han ido para la Planta G, que es donde se hacía el trotyl, ni al sector donde se hacía la nitroglicerina. Solamente desarmaron la Planta K, que es donde se producía la dinamita, y fueron a Mantenimiento y, además, se llevaron todo Laboratorio”,
Se observó también, en torno al desguace: “[Los cordobeses] vienen trabajando ligero: llegan de seis a siete y trabajan como esclavos. Arrancan a las seis y media, comen un poquito y siguen hasta las siete de la tarde. Están parando en una de las casas del barrio interno”.
Inversión y gasto
“Desde la Intervención se dice que había tanto gasto con FANAZUL, pero dejan una torre que tiene un valor de 70 millones de pesos. Speranza dijo que la iba a mandar a desarmar. Es una torre de ‘desnitración’, donde se recuperaba el ácido cuando se fabrica el TNT. Ese ácido se puede vender o se puede continuar trabajando en la fábrica. Además, no contamina. Donde quieran desmontarlo, se rompe, porque es todo vidrio. Es algo muy delicado. Lo único fuerte son las abrazaderas”, se denunció.
Marcando el contrasentido entre el objetivo planteado por la DGFM y la realidad, otro operario puntualizó: “Nos dijeron que van a traer una empresa de afuera [privada] para desmontar esa torre. ¿Cómo es el tema? ¿No quieren tener gastos y traen una empresa de afuera para eso? ¿Cuánto se va a gastar para desmontar eso y cuánto para montarla en otro lado? Esos son también gastos. Que Riva y Speranza digan cuánto se va a gastar. Cuánto se ha gastado ya en todo lo que han desmantelado, en la cantidad de viajes y horas que se insumieron. ¿O no son gastos esos?”.
No es el único punto que entra en contradicción: “Otro gasto que se hizo en el último tiempo y no se entiende: en el K-18 [planta de dinamita], gastaron casi 800 mil pesos en las dos últimas semanas [antes del cierre] para arreglar el techo y seguir trabajando. Se hizo un techo nuevo, sabiendo que a los días se cerraba la fábrica. ¿Cómo se entiende eso?”.
Naturalmente, surgen los interrogantes. “¿Se hizo para beneficiar a algún sector empresario en particular? De ser así, la Justicia tendría que investigar también si existen conexiones entre responsables de DGFM y las empresas privadas que realizaron estos trabajos, así como los proveedores de insumos”.
Los operarios se preguntan si eso no entra dentro de la figura de malversación de fondos. Inclusive se le preguntó “al intendente municipal y dijo que no tenía ni idea de lo que estaba pasando, que iba a averiguar. Esos montos los firmó el interventor Riva”, se afirmó.
Las patas de la mentira
Un operario, sorprendido, explicó a este diario: “Ahora nos enteramos de que el booster que hacíamos nosotros, Villa María no lo puede hacer, ni ninguna otra fábrica. ¿Se comprará al sector privado? Es un producto en base a TNT que se utiliza en las canteras, para iniciar. Estaban las amasadoras acá, siempre lo hicimos nosotros. Ahora se dan cuenta que tampoco los dan los números en Córdoba. Nosotros sabemos una cosa: la mentira tiene patas cortas”.
Otro trabajador agregó: “Todo lo que se llevaron de Azul está metido en un galpón en Villa María. Nos lo confirmó uno de los camioneros que hizo el traslado. No tienen dónde instalar todo eso”.
En cuanto a los sueldos que se percibían, se aclaró puntualmente: “Somos 256 trabajadores. Nuestros sueldos iban de los 25 mil a los 30 mil pesos. Los jefes tenían sueldos más altos solamente. ¿Quién puede pensar que, fabricando explosivos, es mucho 30 mil pesos de sueldo? Es algo realmente que nos indigna. Y se lo dijo la gobernadora [Vidal] al obispo de Azul, además de ser lo que piensa alguna gente”.
Con la angustia pintada en la cara, también confirmaron una cuestión no menor: “Con nosotros fue eso: todas agresiones, de parte del gobierno y de la gente. Que cobrábamos fortunas y que éramos todos de la Cámpora. Todo un armado para terminar esta fábrica. Yo llevo treinta años acá. No existía ni la Cámpora entonces, ni el kirchnerismo”.
En vista a lo ocurrido en los últimos días, “a FANAZUL no lo están desmantelando: la están rompiendo, parte por parte, empezando por la cartelería, tanto adentro como afuera. ¿No es daño a una propiedad del Estado? ¿Por qué la justicia no investiga este caso? ¿Cuál fue el motivo del interventor Riva y Speranza para hacer una rotura como esa? Esta es una fábrica del Estado. Y el Estado somos todos. Vinieron a romper y nosotros, realmente, no lo podemos creer”.
Los operarios concurrieron a la justicia en dos oportunidades para denunciar estos hechos y sostienen que no fueron tomados en consideración. En cambio, “cuando se produjo el corte de vías o se detuvo un camión en la salida de FANAZUL, sí intervino el fuero federal, procesos mediante inclusive. La Justicia se preocupa por llamar a declarar a los que pararon un camión, y no se preocupa por la situación de riesgo en la que se encuentra la fábrica en este momento. Vemos que no ha hecho nada esa Justicia en favor del obrero, ¿está jugando a favor del gobierno? ¿Está siendo controlada por el Gobierno? Si es así, no es Justicia”.
Algo nunca visto
Por momentos, la angustia deja paso a la indignación y se hace igualmente visible en las expresiones de los rostros: “Hoy están citando a dos operarios porque pararon un camión y le sacaron las llaves. Pero a pesar de las denuncias que se han hecho, no ha intervenido en cuanto al peligro que se denunció. Tampoco citan a Riva para que asegure que la fábrica, en agosto, va a quedar en condiciones, fuera de riesgo. De eso no se preocupa la Justicia, pero nosotros como operarios de la fábrica, en algunos casos con veinticinco y treinta años de antigüedad, le estamos poniendo en conocimiento a la comunidad de Azul cómo queda esa planta, en qué situación. Ya pasó. Se paró una planta en el 91 y explotó en el 2007. No queremos que vuelva a ocurrir”.
También consideran, los operarios entrevistados, que se han llevado una enorme decepción con la clase política y algunos representantes transitorios. Tienen ejemplos para todo: “A algunos operarios les hicieron mal las liquidaciones y les quedaron debiendo diez mil pesos, veinte mil en otros. Cuando se hizo en reclamo, Speranza dijo: ‘y bueno, que hagan juicio’. Claro, total, paga el Estado. Es tanto el desprecio por el trabajador y por el Estado mismo que es algo nunca visto”.
Otro operario de la fábrica de explosivos señaló: “De los políticos no podemos esperar nada. El municipio no nos ayudó, parece que lo único que busca es que se levante el acampe. La gobernadora, ni hablar. Ni viene a dar la cara, porque no puede. El dinero que se envió es una limosna. Y hasta le tomaron el pelo al obispo, cosa de no creer”.
¿VACIAMIENTO DE FABRICACIONES MILITARES?
Les resulta extraño. Los operarios cordobeses de Villa María que llegaron a desmantelar FANAZUL no se explican cómo se cerró una planta con las características que posee. “Por las edificaciones que tiene y por el lugar donde está, muy alejado de la ciudad. Las de Córdoba y Rosario, en cambio, están muy cerca de cada ciudad. Una de hecho tiene una escuela al lado, como es el caso de Río Tercero”, sentenció un trabajador azuleño.
“¿Gastar?”, se sorprende. “Nosotros teníamos materias primas para trabajar de un año y medio a dos. Villa María no está haciendo nada hoy en día, está prácticamente parada y ganan el mismo sueldo que nosotros. Nosotros podemos mostrar los recibos de sueldo: ¿los de la Intervención pueden mostrar sus sueldos? ¿Y los de las demás fábricas? Porque se ha dicho que aquí ganábamos más que nadie y no es así”.
En ese contexto, “no entendemos que fue lo que pasó acá en Azul, porqué directamente se cerró esta planta”.
También los operarios coincidieron en otro punto: “[El interventor] Riva no tiene ni idea lo que es una fábrica de explosivos. Ellos vinieron a cerrar estas plantas. Porque vinieron sin proyecto para Fabricaciones. Si daba pérdida como dicen, ¿qué proyecto implementaron para revertir? Y no hablo de despedir gente, porque se trata de producir. Son empresas del Estado. Despidió gente de Fabricaciones y cerró FANAZUL. ¿Eso es un proyecto? Ahora desde la Intervención se dijo que despedirán a otros 500”.
“Si es así –señaló un operario de FANAZUL a este diario–, está claro que el objetivo es hacer desaparecer Fabricaciones Militares. Cuando se les pregunta a Riva o a Speranza qué proyectos tienen para Fabricaciones, no saben qué decir. No tienen ni idea. Repiten siempre lo mismo: que tienen que ser viables las empresas y que los trabajadores ganan mucho. ¿Qué proyectos trajeron? Ninguno. ¿Hicieron nuevos clientes? Ninguno”.
El panorama, en algún aspecto, se va clarificando. “Es indudable el vaciamiento de Fabricaciones Militares. En Fray Luis Beltrán se perdió una licitación de la manera más extraña. La gente de la fábrica ahora le hizo una denuncia a Riva por ese tema, para determinar si está vinculado o no con la empresa privada que ganó esa licitación, o tiene parentesco alguno con los del grupo. Los cordobeses vienen porque quieren, porque todavía no los han echado de la fábrica. Los choferes van y vienen, no descansan. Uno se durmió mientras se le hacía aquí en FANAZUL el remito y dijo que se iba igual, así, sin dormir. Así están”.
EL ENEMIGO INTERNO
“Uno de los enemigos más grandes que tenemos es el gremio de Villa María”, afirmó ayer un operario de FANAZUL. Y admitió, sacudiendo la cabeza de un lado a otro, que aún no lo puede creer.
“Hablé con un cordobés y casi se me largó a llorar. Algunos de ellos llegaron a trabajar, no a desarmar. Están en dos temas: usina y agua en FANAZUL, desde hace varios meses. Ahí el Estado está gastando un montón de plata, entre viajes, viáticos, y comida”.
Los obreros azuleños le apuntan directamente al secretario general de ATE Villa María, Fernando Mercado. “Él sale a decir que defiende a su gente. ¡No la defiende! Acá en Azul, la misma gente de él nos dice que han quedado solos. Los del gremio son los mismos alcahuetes del director que van y le dicen a la gente que vengan a Azul, porque si no los despiden. Es el mismo sindicato el que lo hace. Uno de esos cordobeses nos dijo que ya renunció al sindicato, porque ¿para qué le sirve un gremio así?”.
Del mismo modo se recordó que “el gremio de Córdoba [Villa María] hizo la denuncia ahora, pero no cuando esto empezó. Primero les dijeron que era a voluntad [el venir a Azul] y después los apuraron para que vinieran, en algún caso a trabajar, y en otros a desarmar. El gremio salió a decir que había hecho una asamblea y que no iba a venir más gente a desmantelar FANAZUL. Y después salió el mismo gremio a decir: ‘van a tener que ir’” porque, de lo contrario, “iban a ser despedidos”.
“Mercado lo que hace es jugar para la tribuna. Fue el traidor más grande que tuvimos nosotros en ATE, porque él era el coordinador de Fabricaciones, en la parte gremial, y terminó siendo el tipo más traidor que tuvimos. Tanto él como Cristian Colman, que es de Río Tercero. Los dos nos hicieron lo mismo”.
El operario de FANAZUL remató: “Nunca pensábamos que íbamos a tener gente traidora en ATE”.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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